17/4/11

Mas allá de la muerte. Cap. 2 La promesa a las estrellas



Cap. 2 La promesa a las estrellas.


Ella se monto en el carro, junto con él, condujo en silencio mientras ella miraba a su alrededor, y jugaba a atravesar las cosas, ella aunque era una persona sumamente depresiva, le encantaba sacarle el lado bueno a todo, en este caso  a ser una hermosa fantasma… pasaba su mano a través de todo lo que encontrara su paso, y reía, aunque intentaba no mirar a los ojos ni a la persona que se hallaba a su lado, porque si no caería en depresión y se echaría a llorar.

La carretera se movía y pasaba a su alrededor cada farito y lucecita en la gran inmensidad en la que solo se oía el rio que surcaba a lo lejos y la oscuridad que reinaba en el lugar, solamente roto por el movimiento del carro y por el sonido de un leve murmullo del aire acondicionada prendido en el carro, y además al poco tiempo se oyeron los sollozos de él, Emma volteo a verlo y consiguió la viva imagen del dolor, lagrimas que corrían por su rostro y golpes desesperados al volante, no pudo hacer más que acercarse a él y acariciarle el cabello, la mejilla, el brazo y su mano para evitar que chocara, ya que parpadeaba sin control intentando detener sus lagrimas, acabarlas o pararlas por un tiempo, en un intento en vano de ellos prendió la radio dejando el volumen a 34, casi quedándose sordo, pero eso no ayudo en absolutamente nada, solamente consiguió llegar sin morir hasta su hogar.

Tardo varios minutos en salir del auto y abrir la puerta de su casa. Ella tenía tanto tiempo sin ver esta casa… y pensar que en su niñez y adolescencia era prácticamente su hogar.

La casa olía a humedad y al olor bajo de perfumes de las flores que jamás murieron del jardín, la casa estaba a oscuras, pero al prender la luz se notaba un gran cambio, las paredes de un antiguo color anaranjado pasaron a ser color blanco, el monto de fotografías de toda la familia y la infancia habían desaparecido dejando en cambio polvo. Los muebles de caoba y tela azul habían sido remplazados por grandes sofás mullidos de color negro, cuadros en las paredes y en el lugar de la chimenea, ese espacio en el que siempre había calor, estaba apagado y no había ni madera ni carbón. Esta casa había cambiado en absolutamente todo.

El llego e inmediatamente se dirigió a su cuarto, subió por las escaleras – que se habían mantenido igual – y ella lo siguió. La planta alta había al mismo tiempo cambiado radicalmente, las pinturas y retratos que antes se hallaban a los lados, ya no se encontraban, ahora no había más que… pared. Ella no podía evitar sentirse perdida.

Ella instantáneamente lo siguió a él, pero no porque no supiera a donde ir, si no por miedo de lo que para ella traía tan buenos recuerdos hubiera cambiado tanto como lo demás… eso era el cuartico diminuto que había al final del pasillo, con miedo evito siquiera mirar esa puerta.
El entro a su cuarto rápidamente y sin esperar nada se quito su corbata y la tiro al suelo, seguidamente su camisa quedándose en camiseta, se quito su pantalón y se coloco uno de sus pantalones de pijama y se quito su camiseta, quedando así, apoyo su espalda en la pared y se resbalo, en el momento en que quedo incado al suelo, no puedo ni siquiera ella acercarse cuando rompió en llanto. Ella no sabía qué hacer ni decir, pues hiciera lo que hiciera o dijera lo que dijera jamás la vería u oiría, no serviría de nada. No tuvo mayor consuelo que acercarse a su lado y toma su mano, no entendía que decía él, solamente sabía que lloraba sin control.
Minutos y minutos pasaron y al poco tiempo se levanto y bajo las escaleras rápidamente, ella no lo siguió, espero a que regresara. La habitación estaba compuesta por una gran cama, de cubierta roja, con grandes almohadas, dos mesas de noche a los laterales y una peinadora de caoba, las paredes eran blancas y el piso de madera con en la planta de abajo, a demás el gran balcón que se extendía en la habitación, era hermoso.

A los pocos segundos volvió James, con una botella… Emma abrió los ojos de par en par al ver de lo que se trataba, era una botella de vodka, cerrada y un vaso gigantesco, de esos que se usan para tomar cerveza. El se tiro al suelo justo al frente de ella y sirvió un GRAN trago a su vaso. Emma lo miraba con expresión incrédula, ella no podía creer lo que veía… ¿Nueva york lo había cambiado tanto? El jamás había bebido, ni siquiera a la muerte de su madre…

James llevo ese gran trago a sus labios y empezó a tragar ese líquido que le iba causando la sensación del ardor en la garganta, y así siguió y siguió hasta que termino con el vaso. Ella lo miraba con cara de dolor y de… aunque ella no quisiera admitirlo, lastima. Pero ella creía que solamente tomaría uno, un solo vaso, pero no, al terminar con ese, empezó a servirse el otro, pero esto ya era el colmo de la paciencia de ella.

-¿QUÉ HACES? ¿QUÉ SE SUPONE QUE HACES? ¡PARA! – grito ella poniéndose de pie y gritándole en toda la cara e intentando arrebatarle el vaso de sus manos, los ojos de él estaban rojos a causa del llanto y su cara pálida y demacrada a causa de la falta de horas de sueño. – PARA JAMES HEIDERSONG ¡¡PARA!! – grito con todas sus fuerzas.
-Se que no debo – respondió el, aunque no había oído absolutamente nada, había sentido sus huesos calarse y una sensación de no estar solo, y sabia quien era. – Pero quiero olvidar, al menos una noche… ¿lo entiendes?
-¡NO! Tú nunca has tomado por amor a Cristo y ¡NO INICIARAS HOY! ¡Sobre mi… alma, porque cadáver no tengo! – gruño ella mientras le tumbaba el vaso de vodka de su mano. El líquido se esparció por el suelo pero él no hizo caso. Tomo otro vaso y se lo tomo de un solo trago, quedando mareado y empezaba a sentirse aturdido en su mente sonaba el pensamiento “Bien, ya está empezando…”

Ella estuvo intentando por todos los medios que él la oyera, la escuchara… pero nada sucedía, así que decidió dejar que agotara sus fuerzas en el alcohol, no podria hacer mas nada que eso… Al poco tiempo se acabo el licor y sus ojos se cerraron por fin y cayó en el suelo derrotado por la borrachera y el sueño combinado con el dolor.

Estuvo a su lado escuchando su respiración y acariciando su cabello y su cara, sus dedos delinearon el contorno de sus labios y sus ojos, su brazo y su cuello… No puedo evitar que las lágrimas la vencieran y que en vez de morir, deseara estar viva… allí… a su lado… Emma lloro, por mucho tiempo, la noche paso deprisa y a los pocos minutos ya eran las 4 de la mañana, pero ella no tenia sueño… Se levanto del lado de James y empezó a caminar…

Bajo las escaleras y se detuvo en la silla, las lagrimas acudieron nuevamente a sus ojos y progresivamente a empapar sus mejillas, sus recuerdos se reprodujeron como una película ante sus ojos y casi pudo sentir que se había transportado en el tiempo, allí, en ese mismo lugar, hacia ya 10 años…


***

-¡QUIETOS! ¡QUEDENSE QUIETOS DIOS SANTISIMO! – grito la señora que al ver que no le habían prestado la mas mínima atención cayó derrotada en la silla caoba, donde echo a llorar… claro, de mentira.
Los niños pararon de correr…
-¿Está bien Sr. María? – pregunto con nervios Emma, mientras James se paraba atrás de la silla. La Sr. María agarro a Emma por la cintura y prosiguió a hacerle cosquillas. Las risas de los chicos y ella llenaron la habitación…
-¡ALTO! –Grito Emma retorciéndose de la risa - ¡Alto… al-to-o! – grito. Pronto se detuvieron y rieron sin poder detenerse.
-Está bien – rio la madre mientras se alejaba dejándola en el suelo, y James sentándose a su lado.
-¿Cómo se siente? – pregunto repentinamente James.
-¿Cómo se siente, que? – pregunto ella, y la mama también lo miro con curiosidad.
-Que la madre de otro te tire al suelo – rio él mientras ella se colocaba escarlata y le golpeaba cariñosamente el hombro.
-¿Quieres averiguarlo? – pregunto mientras tomaba a su hijo y le hacía cosquillas hasta tirarlo al suelo a punta de risas. Emma no pude evitar reír como nunca al igual que las risotadas de la madre.
-Pausa, pausa – grito él, mientras se levantaba y su cabello negro estaba revuelto y sus ojos llorosos a causa de tanta risa. – Tramposa mama, aliándote con la enemiga, en contra de tu propia sangre… que mal, que mal.
-Poder femenino – respondió con una risa Emma.
-Exacto – corroboro.
-No es justo – rio él.
Estuvieron horas y horas sentadas allí, riendo y riendo contando historias y hasta cantando, todo era absolutamente mágico. A eso de las 4 de la tarde la puerta sonó, pero ambos niños sabían de quien se trataba así que corrieron, salieron al patio, al jardín mientras la madre se levantaba e iba hacia la puerta recibir a su amigo, el padre de Emma… Él la llevo a la cerca que cerraba al jardín de su casa, pero atrás había aun más espacios verdes que a lo largo de su niñez se habían encargado de descifrarlo, aunque aun había lugares que no habían visto. Pasaron por un hueco que había y corrieron fuera de los límites de la casa riendo.
Pasaron por el puente que ellos mismo habían construido, que pasaba por un pequeño riachuelo, rieron hasta que llegaron a un pequeño árbol, en los que ellos mayormente se sentaban.
Respiraron entrecortadamente recuperando las fuerzas que habían gastado al correr. La respiración de James se sosegó rápidamente y miro atentamente a su querida amiga, que se encontraba a su lado, sus mejillas estaban encendidas por tanto correr y su cabello revuelto…
-Apenas recorrimos 200metros… - gruño Emma. – No es casi nada.
-No, en verdad que no, pero bueno, tienes 11 años por amor de Dios, tampoco pienses que podrás corres 30km… - rio con diversión James.
-Oh sí, porque tú eres TAN pero TAN mayor…
-Te llevo dos años pequeñina.
-¿Pequeñina? – pregunto riendo ella y lo empujo cariñosamente.
Pasaron horas, pero al momento en que empezó a oscurecer, supieron que ya era la hora de volver, sabía que sus madres no se preocuparían, ya que ellos siempre hacían exactamente lo mismo. La noche estaba estrellada.
-Hermoso… ¿No crees James? – el chico volteo la mirada hacia ella y luego la dirigió a donde la tenia.
-¿Las estrellas? – ella asintió.
-Claro que si… hermosas.
-Son tan brillantes y perfectas... –el la miro con un cariño que no sabría cómo expresarlo.
-Pide un deseo – dijo el mirando a sus ojos.
-Pero… no hay estrella fugaz…
-No importa, cualquier estrella puedes decirle uno de tus deseos, algún día se cumplirá.
-Está bien… - se detuvieron en medio del “bosque” faltaba poco para que llegaran. Emma cerro sus ojos y pidió su deseo, luego los abrió sonrió y miro a James.
-Y ahora tú – pidió ella, James solo para complacerla lo hizo, no creía en ello. Cerró los ojos y pidió su deseo a los cielos.
Pronto se pusieron de nuevo en marcha y suspiraban mientras caminaban hasta que James se decidió a decir…
-¿Qué pediste? – pregunto él.
-¿Qué pediste tu? – rio ella.
-Dime tu primero, pregunte primero.
-Si lo dices no se cumple…
-No si se hace una multiplicación de deseos… - ella lo miro con interrogación. – Veras, si yo te digo el mío y tú me dices el tuyo y los dos pedimos agarrados de nuestras manos que se cumplan, se deseara con más fuerza y se cumplirán…
-¿en serio? – Emma no estaba para nada convencida, pero el levanto su mano derecha y dijo:
-Juro que es cierto… ¿si, Emma? – pregunto él, una súplica mejor dicho.
-Muy bien… - una larga pausa siguió, ya se comenzaban a ver las luces de las casa y ya se veía a lo lejos la cerca del jardín. – Pedí que jamás nos separáramos.- el abrió los ojos de par en par y ella enrojeció.
-¿En verdad? – ella asintió a esa pregunta y él se quedo callado…
-¿Y tú? – pregunto ella mirando al suelo.
-Pues yo pedí un X-BOX – dijo muy serio el, ella lo miro con cara de ¿QUÉ DICES?  Pero él se rio y la abrazo – Mentira… Pedí jamás perderte. Eres mi mejor amiga en todo este mundo. – ella lo miro y lo abrazo al igual, habían llegado a la cerca y la pasaron, se quedaron en el jardín y el tomo su mano. Juntos miraron al cielo.
-Vamos a hacer una promesa, ante las estrellas y así nuestros deseos se cumplirán ¿sí? – pregunto riendo él.
-Muy bien.
Ellos asintieron y juntos agarrados de la mano miraron al cielo y el dijo:
-Esta noche, ante las estrellas del cielo que tenemos y después de haber pedido nuestros deseos, haremos una promesa… Prometemos que aunque todo se haga complicado, que aunque nos ofendamos mutuamente, que aunque nos molestemos mutuamente, siempre seremos amigos, a pesar de todo, y que JAMAS nos separaremos hasta el final del mundo…
-¿Y la muerte…? – pregunto repentinamente ella.
-MÁS ALLÁ DE LA MUERTE. Siempre estaremos juntos. – dijo el muy convencido de ello, y la abrazo mientras la atraía hacia él. - ¿Siempre? – le miro atentamente, y ella subió la mirada a las estrellas, para luego mirar sus ojos atentamente.
-Siempre – respondió ella abrazándolo fuertemente y los dos miraron a las estrellas por minutos.
-¡HEY AQUÍ ESTÁN! – Grito la madre de James – John aquí están… - grito de nuevo el padre de Emma salió, pero ellos no soltaron sus manos.
-Hola James – saludo con cariño el padre de Emma – Hola cariño – le dio un cariñoso beso en la mejilla.
-Vamos a entrar y allí hablaremos, hace un frio espantoso…
Entraron y siguieron hablando atentamente los dos padres, James se integro a la conversación y escucho atentamente a sus dos padres reír y jugar... Emma solamente estaba allí, pero sus manos aun se hallaban unidas, ellos aun no sabían lo que esa promesa significaba… Y lo mucho que cambiaria sus vidas.


***

Los recuerdos golpearon a Emma como una puñalada y cayó al suelo sumergida en un pozo de dolor, y lo que más le dolía era que estaba muerta y que jamás nadie podria oírla… Y menos, el motivo de sus lagrimas… James, jamás la volvería ver. Y con estos pensamientos el fantasma de Emma cayó al suelo invadida por las lagrimas y por el dolor de solo ser un recuerdo.



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CHICAAAAAS*-*
Hola, bueno, a peticion de 2 personas, y como es la unica historia que me esta saliendo de este blog xdd pueeej ... la estoy haciendo bbas. Pero no garantizo seguirla por mucho puej, tal vez solo son 10 capiiis... nose

Pero bueno, aquiii esta.
Respecto a Mi otra mitad, DIJE QUE ESCRIBIRA pero no mi otra mitad :/ Esa es una historia horrible y de verdad que la tengo ESTANCADA si quieren les subo lo que llevo, pero uds lo dicen, no es casi nada y nose como seguuirlo. 
Pero, aqui esta esta otra cosiita chiquita, me dicen sus opiniones. Gracias (: 


Un besote.


7 comentarios:

Roxana dijo...

me encanta como plasma las palabras me gusta tu blog sigue asi!!:)
ya tienes a otra seguidora
yo soy nueva tengo un blog y puedes pasarte si quieres y dejarme tus pensamientos si?
te quiere luna de amanecer
www.lunadeamanecer.blogspot.com

escuchando palabras dijo...

Muy buena historia...me gusto, q tengas un buen comienzo de semana, besos

Liz dijo...

GEEEEEEEEELLY! :)
OTRO CAPITULO! jajajaja que bueno que estas publicando mas seguido porque de verdad que extrañaba que publicaras
la historia esta mas que hermosa, me hace llorar y todo!
esta mas que perfecta
se me hace super linda y quiero que la continues :)
jajajaj
y bueno... si no sabes que hacer con mi otra mitad o si no la quieres seguir, pero no la sigas y ya
tu eres la que va a escribir y te tiene que gustar lo que escribes sino para que lo haces? yo asi lo veo
ademas tu sabes que es lo mejor para el blog
y yo siempre te apoyare en tus decisiones :) siempre y cuando sean buenas ;) jajajaj
espero que publiques pronto
te quiero, cuidate
bye ♥

Liz dijo...

PD: espero que te puedas pasar por mis blogs :)
http://unamorinvisible.blogspot.com
http://palabras-realidad.blogspot.com
:D

Luz.. dijo...

sigue las historias.... son muy buenas....
siempre las he leido y las seguire leyendo... XD...
saludoss

DirectoriodeNovelas dijo...

Hola, bueno no tengo mucho que decir.
Hace poco hice un blog dedicado a personas como tu, soñadoras y escritoras.
¿ Querrías tu novela en un directorio?
No es tan difícil, si te gusta la idea entra a... http://directoriodenovelas.blogspot.com/

Besos :D

Anónimo dijo...

wow amoooo lo q estas escribiendo ahorita sigue publicando la trama es perfect todo es genial me gustaaa POR FAAAAA NO DEJES DE ESCRIBIR ERES GENIAL...
espero y publiques prontooo <3
att: tu nueva seguidora o sea Gonzaleeta =)